martes, 4 de mayo de 2010

Mitos de la SGM (I) El Radar

He de reconocer que que en mi anterior entrada no conseguí lo que quería. Lo cierto es que quería contar que un montón de tecnologías que nos parecen de lo más normal hoy en día no tienen tanto tiempo como nos pensamos y me salió un rollo medio técnico medio filosófico. Debía ser que no tenía un buen día.

Para compensar, con esta serie que inicio hoy y que ni sé lo que durará ni con qué periodicidad aparecerá quiero hacer algo un poco más interesante. La intención es desmontar una serie de tópicos acerca de tecnologías de la Segunda Guerra Mundial.

Si nos atenemos al topicario oficial, al preguntarle a cualquiera te dirá que los alemanes lo inventaron todo, desde el fusil de asalto a la tortilla de patata, pasando por los misiles, las naves espaciales y los ovnis. En segundo lugar en inveciones (sin llegar al nivel anterior, por supuesto) están los americanos. El radar es lo único que inventan los ingleses. Para compensar, los franceses inventan la bagette, los italianos los spaguettis y los rusos tan solo una receta para elaborar vodka.

La realidad es bastante distinta a los tópicos en general. Los años 30 son unos años de gran competencia y en los que se producen grandes avances (no tanto como en la SGM, por supuesto) y todos los países disponen de cantidad de ingenieros y mentes pensantes que se dedican a desarrollar cosas, unos con más éxito que otros, aunque al final, lo que importa, es que tengas un tejido industrial capaz de producirlo. De no tenerlo, los inventos, suelen servir más bien de poco.

Sin más preámbulo (ya que creo que ya está bien) voy a contar un poco de un presunto invento inglés: el radar.

Lo primero que hay que decir es que la palabra RADAR es un acrónimo de las plabras inglesas RAdio Detection And Ranging (detección y medición por radio) Seguramente mucha gente dirá que fue clave en la Batalla de Inglaterra (y razón no les falta) y que era algo que solo tenían los ingleses. La cosa es un poco más compleja de lo que parece.

Ya en 1904 un alemán, Christian Hülsmeyer demuestra (y patenta) que es posible detectar un barco en medio de la niebla. Aunque no es capaz de detectar la distancia al blanco, pone la base de los trabajos subsiguientes. Tras la PGM alemanes, soviéticos, ingleses, franceses y estadounidenses se ponen a trabajar en ello, haciendo diversos avances. Ya en 1935, los soviéicos consiguen detectar un avión en vuelo. En 1938 los alemanes prueban el radar Freya en la Guerra Civil Española. 

Radar Freya (fuente: Wikipedia)


Curiosamente, las pruebas alemanas causaban la muerte de los conejos cerca de los radares (como pasa hoy en día) lo que hace pensar a los ingleses que era posible la construcción de un rayo de la muerte, capaz de incapacitar a los pilotos enemigos. Aunque ese proyecto no tuvo éxito, los trabajos sirvieron para el desarollo del radar británico.

Ya en plena Guerra Europea (de momento, solo Alemania contra Francia y la Commonwealth) se produce el hundimiento del Graaf Spee, en el Río de la Plata en 1939

Radar en el telemetro del Graaf Spee (fuente: wikipedia)

Los ingleses observan una curiosa estructura en el telémetro del acorazado: el radar de búsqueda del buque.
En 1939 se produce también la Guerra de Invierno, entre Finlandia y la Unión Soviética y de nuevo vemos radares empleados en combate: los modelos RUS-1 y RUS-2. Estos radares son despleguados como radares de alerta temprana ante las incursiones aéreas de los fineses.

Al final llegamos a 1940, a la más que famosa Batalla de Inglaterra, dónde teóricamente, los radares salvan a los británicos de las garras de la Luftwaffe. Como siempre, las cosas no son tan blancas o negras como se pintan.

 El radar es importante en el desarrollo de la Batalla, pero no es la única fuente de información de que disponen los aliados respecto a los alemanes. Ya están empezando, con la ayuda de los polacos que lo llevaban haciendo varios años a decodificar los mensajes de la famosa Enigma (de hecho, Alan Turing, uno de los padres de la informática está allí involucrado) Los británicos también disponende una red de escucha y de observadores a lo largo de la costa que recogen la información (y en ocasiones, mucho más precisa que la red de radares) Toda esa información es centralizada (y esto si es la verdadera ventaja de los ingleses) mediante el Dowding System (el sistema integrado a las órdenes del Marical Dowding) que era capaz de unir toda información y dirigir las formaciones de la RAF contra los bombarderos alemanes.

Todo esto, unido a errores cometidos por los alemanes (como el no bombardear las instalaciones del radar) junto con sus limitaciones técnicas (como el corto alcance de la caza de escolta) hace retroceder a la Luftwaffe, pero no sólo el radar.

Como esto se está quedando un poco largo, lo continuaré en siguientes entregas.


1 comentario:

Luis dijo...

Bravo por la información de RADARES, esta estupenda tu Encicloppedia Cerebral... siguenos informando en la próxima entrega.