miércoles, 2 de junio de 2010

¿es un portaaviones? ¿es un UAV? ¿es un lanzamisiles? si, es un TB-3

Lo cierto es que esta entrada no esta tan dedicada a la SGM como más bien al periodo de entreguerras. No es un periodo tan prolífico como la SGM (a la fuerza ahorcan) pero si hay máquinas muy curiosas. Hoy nos ocuparemos de un avión extremadamente versátil que aunque al comienzo de la SGM estaba ya claramente obsoleto realizó misiones interesantes: el TB-3 (ANT-6)

Este aparato fue un bombardero cuatrimotor concebido en la oficina de diseño de Tupolev, evolucionando el ya famoso TB-1 que fue capaz de llegar hasta Nueva York en 1929. En esa época era un concepto muy avanzado, un bombardero cuatrimotor con alas cantilever (sin riostras) de contrucción metálica, fuertemente armado y capaz de llevar una considerable carga. Su velocidad no era elevada (unos 200 kms) pero si tenía un considerable radio de acción (2000 kms) y todo antes de 1930.

Lo cierto es que el rápido avance de la aeronáutica en los años 30 le dejó en seguida obsoleto como bombardero diurno, como a gran parte de los aviones de la época, pero el TB-3 reunía ciertas características únicas en su especie que le permitió disparidad de misiones.

La primera de ellas fue la adaptación a las actividades paracaidistas, arma en que la URSS fue pionera en los años 30. No solo se lanzaron paracaidistas desde los TB-3 (cosa lógica) sino que en el tren de aterrizaje podían transportarse coches blindados o pequeños carros de combate T-27








La misión de transporte de paracaidistas es normal en aviones de transporte o bombarderos, como el DC-3 o el Ju-52. Lo que no es tan normal es la misión de portaaviones.

El proyecto Zveno consistía en llevar aviones ligeros (cazas o bombarderos) que irían transportados por el avión nodriza, del que irían consumiendo el combustible hasta encontrarse en los alrededores del objetivo. En ese momento, los aviones ligeros se soltarían, cumpliendo la misión y volviendo a la base por sus propios medios.


El 26 de julio de 1941 dos de estos grupos despegaron de Yevpatoria en Crimea con destino a los campos petrolifeos rumanos. Cada TB-3 llevaba bajo sus alas dos cazabombarderos I-16 con dos bombas de 250 Kg cada uno. A unos 50 kms de la costa los I-16 se desprenden de sus nodrizas que emprenden el regreso a Crimea. Las dos parejas de I-16 atacan con éxito una planta petrolifera cerca de Contanca y unos diques flotantes en el puerto y a continuación se dirigen hacia Odessa. Dos cazas Bf-109 del III./JG.52 salen a su encuentro pero los pequeños Ishaks (burro) les enseñan los dientes lanzándose en un ataque frontal con los 109 que, conscientes de la fragilidad de su motor en línea frente al motor radial del Polikarpov rompen el contacto. Los I-16 pican hacia el mar perdiendo a sus perseguidores y regresando a Odessa sin pérdidas.

El 1 de agosto tres TB-3 con sus cazas parásitos son interceptados por cazas rumanos y tienen que lanzar sus  I-16. Los TB-3 retornan sin pérdidas, pero sólo 4 I-16 llegan a Odessa pero el 3 de agosto los I-16 lanzados desde los TB-3 vuelven a atacar con éxito el puerto, las refinerías y los depósitos de combustible de Constanta. Solo la situación de guerra interrumpe este tipo de misiones.

En 1933 en el Instituto Naval de Comunicaciones de Investigación Científica se comienzan los trabajos de un arma guiada por rayos infrarojos. Se trata de un planeador dirigido a distancia desde un avión que automáticamente es capaz (en teoría) de lanzar bombas o torpedos sobre blancos navales a distancia. El aparato en cuestión es el PSN-1 (Planeador de propósito especial) y el avión encargado de lanzarlo es ... el TB-3




El de la foto es un modelo tripulado para afinar los sistemas de vuelo. El modelo final iba a ser no tripulado. El proyecto fue cancelado. El planeador cumplía su misión satisfactoriamente, pero el control desde el TB-3 no era todo lo satisfactorio que debiera.


La última misión del TB-3 quizás sea la más sorprendente, especialmente por la época. Aunque los UAV no son invención reciente (ya los había en los años 70) se han puesto de moda con las guerras de Irak y Afganistán. Pero lo cierto es que los primeros aviones teledirigidos son de mucho antes. Nada menos que de 1940 y uno de los aviones elegidos para ser teledirigido fue de nuevo ... el TB-3


Un TB-3 controlado a distancia desde un bombardero BD-3F (vía radio, no por un avión colocado encima como los Mistel) y cargado con cuatro Tm de explosivo fue lanzado contra el nudo ferroviario de Viazma, aunque la pérdida de la antena del avión de control evitó el éxito de la misión.


Por último, continuó volando durante la SGM como bombardero nocturno gracias a su capacidad de carga y a su posibilidad de operar desde campos en muy malas condiciones gracias a su elevado tren de aterrizaje. Como premio a su aportación en la SGM tres TB-3 formaron parte de la primera parada aérea tras la derrota del Eje.

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