domingo, 10 de octubre de 2010

La homeopatía y la madre que la parió.

Hoy en día está muy de moda la homeopatía. Si he de ser sincero, la primer que oí a un médico poniéndolo a parir pensé que era un poco exagerado ¿la razón? pues que pensaba que la homeopatía era la medicina basada en hierbas y plantas medicinales. Pensaba que no era tan eficaz como la medicina moderna, pero hombre, algo tiene o a ver quien no se ha tomado una infusión de manzanilla cuando le duele el estómago. Las hierbas algo tienen, bueno o malo, depende de como se usen. Lo mejor, es que con esto tonterías, las justas porque las hierbecitas del campo son muy bonitas, pero las hay con muy mala leche. Las propiedades de las hierbecitas no están ahí para nuestro disfrute sino que o bien son mecanismos de defensa (lo que vulgarmente se llaman venenos) o desechos acumulados como en la primera foto de este enlace. Así que ojo con las hierbecitas si no se tiene claro lo que se hace. Para como con las setas todas son comestibles ... al menos una vez (las buenas son las que se dejan comer más veces)

Pues resulta que la homeopatía no es eso y como más adelanta intentaré explicar, básicamente no puede hacer nada malo (menos mal) ni nada bueno, porque sencillamente no hace nada. Personalmente, me importa poco lo que una persona mayor haga con su salud mientras no perjudique a los demás. Por mi se puede homeopatar o tomarse antibióticos en tortilla pero claro, cuando oyes a un homeópata convencido decir que ya no va a vacunar a los niños ... hostis, la cosa cambia. A mi personalmente me subió un escalofrío por la espalda. Por ese motivo voy a intentar explicar un poco lo que es la homeopatía

Básicamente, la idea de la homeopatía es que lo que provoca la enfermedad es capaz de curarlo. La idea que subyace por debajo es que los síntomas (fiebre, frío, temblores, ...) son la enfermedad y no únicamente consecuencias de la mismas. Es decir, si algo te provoca fiebre entonces te sirve para atajarlo. No se mete en analizar si esa fiebre proviene de un catarro, de una infección, del tifus o del cólera ... enfermedades que todos sabemos que tienen el mismo tratamiento ... ¿o no? Es como si sabiendo que el metanol puede provocar ceguera lo usamos para un tratamiento de las cataratas.

No debemos confundir esta idea con el concepto de vacunas ya que lo que hacen éstas es introducir en el organismo elementos patógenos debilitados para que el organismo reacciones y cree las defensas pertinentes dejando al individuo inmunizado. Ojo, que esto no pasa siempre y tampoco es demasiado bueno abusar de ellas si no hace falta. Otra cosa es dejar de vacunarse contra la polio, tétanos o el papiloma humano.

Los homeópatas tampoco son tontos (del todo) y se dan cuenta de que si una dosis alta te provoca una enfermedad o trastorno, la dosis que te debe curar no puede ser la misma, y por ello usan dosis más pequeñas. Aquí introducen el concepto de dilución. Toman lo que ellos llaman un principio activo y lo diluyen. De esa dilución, toman otra muestra y la vuelven a diluir  y así sucesivamente hasta un número que determinado. Esto parece similar a lo que hace la farmacopea moderna, que usa un excipiente para incorporar los principios activos (si miramos en casa cualquier pastilla, desde aspirinas a lo que se nos pase por la cabeza veremos que tiene un cantidad de principios activos y el resto, es el excipiente)  pero en realidad no es así. En el caso de la homeopatía, el componente original se diluye en alcohol o agua (depende del preparado) un número determinado de veces que viene especificado en el frasquito (10, 100, 200, ...) A mi llama la atención el preparado por el método de Korsakov que consiste en meter la llamada tintura madre en un frasco con el diluyente, agitarlo, vaciarlo, volverlo a llenar, agitarlo, vaciarlo ... así n veces dado que en las paredes del frasco ya queda suficiente principio activo para dejar huella. Pues resulta que hace algún tiempo he comprado una botella en cierto centro comercial nórdico que se dedica a los muebles que me recuerda a algo de mi niñez (vamos, una botella como de las de La Casera de hace 30 años) y resulta que sin saber, a la hora de lavarla, le estaba haciendo una dilución Korsakovianas de Mistol ... porque claro, para lavarla, le hecho una gota de Mistol, le echo agua, la agito, la vacío, le hecho agua de nuevo ... así hasta que desaparece la espuma (claro que yo como mucho lo hago cinco veces) Creo que tampoco hace falta llamar la atención sobre la precisión de las dosis de este método.

Ahora viene lo que falla (aparte del principio activo, claro) Supongo que mucha gente recordará la química de la EGB o similares. Ahí se daba una cosa que era el número de Avogadro que no era ni más ni menos que el número de moléculas de un mol y un mol no es ni más ni menos que coger el número atómico (el número de protones y neutrones de un átomo o molécula) y pasarlo a gramos. El número de Avogrado es aproximadamente 6,023 multiplicado por un uno ... con 23 ceros detrás o lo que es más o menos lo mismo, 100.000 trillones o la décima parte de un cuatrillón (europeo) Por ejemplo, un mol de agua sería dos veces la masa molar del hidrógeno (1) más la masa molar del oxígeno (16) o lo que es lo mismo, 18 gramos de agua. Dado que un litro pesa en condiciones ideales 1.000 gramos, podemos calcular a groso modo que en un litro hay 55 moles o lo que es lo mismo, 334*10^23 moléculas de agua (isótopo arriba, isótopo abajo) ¿a dónde voy con esto? pues la idea es que en cada dilución quede una parte de cada 100 (no en todas, depende de la dilución) En el caso de un frasco como el que tengo delante 200K (Korsokoviana) significa que para que haya una molécula hacía falta que originalmente hubiera 10^400 ... vamos, que nos podemos reír de los gúgoles. Ya hemos dicho que en un litro de agua hay 334*10^23 moléculas, pero es que en una piscina olímpica (50x25x2 m) hay 2500 m^3 o 2.500.000 litros de agua, lo que se convierte (si no me he equivocado) en 1.5*10^30  moléculas ... nos tendríamos que tomar muchas piscinas olímpicas de esa solución para tener una molécula de principio activo (no he hecho el cálculo, pero creo que no hay agua suficiente en la Tierra para que te toque una molécula al menos) Al final, de las diluciones al final solo queda el diluyente. Dado que ese diluyente se empapa en cápsulas de sacarosa y lactosa al final lo que tomamos es ... sacarosa y lactosa. No es malo, salvo que tengas alergia a la lactosa o seas diabético pero claro, servir, lo que se dice servir, aparte del efecto placebo, pues como que no sirve de nada.

Dado que la matemática no está a favor de los homeópatas entonces ¿qué alegan ellos para que sus productos sean eficaces? pues la memoria del agua. Afortunadamente para todos, el agua no tiene memoria ¿por qué digo afortunadamente? Muy sencillo: creo que prácticamente todo el mundo está familiarizado con el principio de que la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma. El agua como tal, cumple con ese principio. El ciclo del agua es más o menos, siempre el mismo:
- En la atmósfera hay agua en suspensión. Ese agua se renueva aproximadamente cada seis semanas dado que el agua se condensa (forma nubes) y cae a la tierra de distintas maneras (lluvia, nieve, rocío, ...) 
- Ese agua se filtra a través del terreno y pasa sobre capas impermeables formando ríos, lagos, arroyos, ...  si  tuviera memoria ya debería saber a barro.
- La beben los animalitos del campo, las plantas, los humanos ... y la expulsan ya en forma de sudor, leche, orina ... y cosas peores (la cisterna del baño no es la peor que se me ocurre)
- Vuelve al río, mar, lagos, ....
- Se evapora y vuelve a empezar.

Como el agua tuviera memoria de todos los sitios por los que pasa ... vamos dados. Parece mentira, pero esta cancioncita de hace años dice muchas verdades.



Los homeópatas tienen diversas productos sanadores. Uno de los más curioso para mí es el oscilloccinum, una presunta bacteria descubierta en 1918 ... y de la que no se volvió a saber más. Obviamente, no voy a ser yo quien diga que una bacteria existe o no (hay muchas cosas por descubrir) lo raro es que no la haya encontrado ningún laboratorio serio y si lo tengas los laboratorios homeopáticos. Esto al final, va a ser algo tan cierto como la Sábana Santa de Turín.

Para resumir. La homeopatía no es mala, sencillamente, no hace nada (ni bueno ni malo) no sirve como medicina, es como las pulseritas esas que lleva tanta gente. No hacen mal pero no sirven de nada. El problema es cuando sustituyes la medicina con este tipo de preparados. Es como el rezar, no hace daño pero no sirve para arreglar nada si no tomas otras medidas. Si estás sano no tienes problemas, pero si estás enfermo ... mejor que vayas al médico (lo pone el propio frasco)  
Si no funciona ... vete al médico, va a ser mejor.

3 comentarios:

Alberto.fernandez@uv.es dijo...

El articulo interesante, pero me pase todo el rato pensando "al final en un comentario le mando el video de Mitchell y Webb que son cojonudos...". Vaya, pues ya no te lo mando!

Undry dijo...

Es que el video es real como la vida misma ....

Anónimo dijo...

bravo.
hay que seguir luchando.
parece mentira.