domingo, 3 de abril de 2011

Radiaciones

Con todo esto de la central de Fukushima se genera un poco de inquietud sobre el tema de las radiaciones y su efecto sobre la salud. Sin querer llegar a los tremendismos estilo Pedro Piqueras (Se masca la tragedia) o al aquí no pasa nada de algunos pronucleares voy a intentar explicar de manera sencilla los efectos de la radiación (de manera sencilla por que es a lo que llego)

Radiación deriva de irradiar que según la RAE significa transmitir, propagar, difundir o lo que es lo mismo, algo que emite algo. La cuestión es qué es ese algo, en qué cantidad se emite y qué efectos tiene. Porque como todo en esta vida, salvo para los homeópatas los efectos dependen de la dosis. En la vida diaria estamos sometidos a diversas dosis de radiación que por lo normal no afectan. Por ejemplo, si vives en una zona granítica (como el norte de Madrid) deberías saber que en su composición, aparte de cuarzo, feldespato y mica también hay pechblenda también conocida como uranita (¡qué nombre tan curioso! no se a que me recuerda) y que se compone de UO2 principalmente (si, es lo que se mete en las centrales nucleares) pero tranquilos, que su proporción es muy pequeña. Otro ejemplo es el sol, que nos da calorcito y luz y, salvo que sean un alemán en Mallorca en agosto, no suele dar mayores problemas.

Volviendo al material radiactivo, hay varios tipos de radiaciones o emisiones. La primera de ellas es la que origina la reacción en cadena, la emisión de neutrones al descomponerse un átomo de U235. Esto precisamente no es bueno y tampoco sirve meterte dentro de una nevera para evitar la exposición como hizo Indiana Jones en la última película. Los neutrones tienen efectos muy malos en la materia. Por suerte, un neutrón suelto no suele durar demasiado ya que se semivida es de unos 14 minutos. Pero en ese tiempo puede conseguir cosas tan indeseables (si está fuera de control, claro) como destruir los núcleos de elementos pesados como el Uranio o el Plutonio o el que ciertos materiales los absorban volviéndolos inestables (isótopos) emitiendo radiaciones diversas. Por fortuna, las emisiones de radiaciones neutrónicas no son muy abundantes y salvo que te expongas a un núcleo abierto (Chernóbyl) o una piscina radioactiva no debería pasar nada.

El siguiente tipo de radiación es la alfa. Son en realidad núcleos de Helio (dos neutrones y dos protones) con relativamente poco alcance y poco poder de penetración, tan escaso que la piel o una hoja de papel las pueden detener con lo que aparentemente sin inofensivas pero ojo, si se inhalan o ingieren el efecto que hacen dentro del organismo no es precisamente bueno (no hay una piel muerta que protega a los órganos internos) A diferencia de la anterior, esta si se produce de forma natural y su efecto depende de la cantidad a la que nos veamos expuesta.

La radiación beta es una emisión de electrones o positrones (sus antipartículas) Se produce cuando un átomo es inestable y un neutrón cambia a protón o viceversa. Se suele incluir la emisión de un neutrino o antineutrino pero dado que sus efectos son prácticamente nulos no los mencionaremos. Los efectos de esta radiación son caudados por su capacidad de ionizar lo que puede romper enlaces moleculares si se recibe en cantidad suficiente.

La última radiación es la gamma, pero en realidad es una radiación electromagnética o lo que es lo mismo, fotones ¿y en qué se diferencia la luz del sol que nos calienta en invierno de la peligrosa radiación gamma? Pues aparte de la cantidad (en invierno nos llegan menos fotones que en verano) la diferencia es la energía que transporta la partícula. Una partícula con poca energía no hace gran efecto, pero una con mucha puede alterar moléculas, enlaces, ... (lo que vulgarmente se dice quemar) Como todo, depende de la energía y la cantidad y sobre todo, del organismo que la recibe. Organismos jóvenes, con muchas células en pleno crecimiento son mucho más susceptibles de sufrir mutaciones que un organismo ya crecidito, por este motivo hay que tener cuidado con los niños y las mujeres embarazadas, el riesgo de padecer algo raro (un cáncer o aborto espontáneo) es bastante mayor.

A diferencia de lo que se piensa, el número de muertos por exposición a la radiación en poco tiempo son más bien escasos. El problemas son las consecuencias a largo plazo a según que radiaciones. Por ejemplo, hace años en Palomares cayeron cuatro bombas atómicas que liberaron una cierta cantidad de plutonio que sigue allí. En el pueblo se sigue viviendo, evitando la zona acordonada. Mientras ese plutonio siga en el suelo no habrá demasiado riesgo para la población, pero si algo lo levanta y dispersa por el aire (una excavación, por ejemplo) la cosa cambia ya que el plutonio puede pasar a la cadena trófica o simplemente ser inhalado. Algo así sucedió en 1956 durante el rodaje de la película El Conquistador, con John Wayne, rodada cerca de un polígono de pruebas nucleares en EEUU. De 220 personas implicadas 91 desarrollaron algún tipo de cáncer.

Cuando se oye que en Japón que no se recomienda el consumo de agua del grifo o el consumo de productos obtenidos al aire libre no quiere decir que vayamos a brillar en la oscuridad o que nos va atacar una lechuga mutante, pero si existe el riesgo de ingerir algo que nos siente mal a corto o a largo plazo, pero eso no es seguro. De hecho, hay gente viviendo en la zona de Chernóbyl con aparente buena salud pero lo cierto es que no es el lugar que escogería para vivir.

Para concluir, la energía nuclear es una cosa muy seria con la que no se debe jugar pero que con los parámetros adecuados es bastante segura. El problema que tiene es que no es una central térmica que la puedes parar y desmantelar en un periodo corto de tiempo (en Fukushima van a tardar bastante en arreglar el problema que tienen) y los productos radiactivos duran mucho tiempo y en ese tiempo puede ocurrir que te venga un animalico a hacer una prueba desconectando todos los sistemas de seguridad como en Chernóbyl, fallos de diseño (Three Miles Island) unión de catástrofes y poca eficiencia (Fukushima) o cualquier cosa. También puede ocurrir que algún político influenciado por las compañías permita la relajación de las medidas de seguridad .... son cosas que pueden pasar en los 40 años de vida de una central. Así que ojo con lo que hacemos, que esto tiene su riesgo y hay que hacer las cosas bien.


1 comentario:

Alfonso dijo...

Muy interesante y creo que bien expuesto.
Hace un año y pico tuve que sacarme el titulo de director de instalaciones radiológicas (vamos el permiso para poder operar el aparato de rayos X de la clinica) y nos empezaban la teoria con todo lo que has expuesto tu. Inevitablemente en los tiempos muertos surgieron multitud de preguntas relacionadas con la seguridad de las plantas nucleares y demas.
El profesor nos comentaba que es dificil valorar los efectos a largo plazo de las radiaciones (predisposicion a desarrollar cancer) porque incrementos moderados pueden ser explicados por multitud de factores diversos y habria que comparar la incidencia de determinado cancer con lo habitual en la misma zona antes y despues del acidente. Pero como en un plazo largo todas las circustancias cambian no habia nunca una certeza razonable y, salvo casos muy claros, era posible achacar un aumento de la incidencia de un determinado cancer a otro factor (desde contaminacion ambiental hasta aumento de prevalencia por aumento de la esperanza de vida).
Al final todo es estadistica; Las radiaciones maximas que podemos recibir los operarios de instalaciones radiológicas se calculan en base a una estadistica (teorica) de porcentaje de tumores en determinados años. Al final, decia, que era la decision de "la sociedad" la que determinada que determinado numero de operarios, que ibamos a palmar de cancer, estaba dispuesta a asumir (era muy muy bajo como para preocuparte pero la decision estadistica estaba ahí).
En el caso de las centrales y segun decia un articulo que lei hace poco (no se si era de Yuri) el debate deberia estar en funcion de la seguridad de las centrales (probabilidad de que ocurra un accidente) y la gravedad del mismo (consecuencias de un accidente).
El problema, creo yo, no es de seguridad (vamos que lo que ha tenido que pasar en Japón para que se cargue la central es de traca; terremoto brutal mas Tsunami) sino de rentabilidad. Si las centrales son suficientemente seguras parece que pasan a no ser rentables (hay que recordar que el gasto de una central implica construccion, mantenimiento y explotacion y, sobre todo, desmantelamiento).
Otro aspecto a tener en cuenta (a la hora de asumir riesgos y tomar decisiones) es el de la contaminacion. Si todo va bien una central parece que contamina muy poco con relacion a la energia que emite (sobre todo si se compara con las fuentes basadas en petroleo-carbon). Pensandolo objetivamente y en unos 50? años de explotacion de centrales las consecuencias de los accidentes parecen muy locales (claro que si te toca te jodes muy mucho) y eso habria que compararlo con las consecuencias ambientales de las emisiones por las centrales basadas en carbón/petroleo.
Lo ideal son las fuentes renovables pero parece que todavia no son una alternativa viable (para cubrir la demanda creciente de energia) y la fusion aun es ciencia ficcion.