miércoles, 18 de abril de 2012

El tempo de la historia

Supongo que como yo mucha gente ha estudiado historia en la infancia. En mi caso los hechos históricos se narraban uno detrás de otros, no se solían dar fechas (menos mal porque soy un desastre para memorizarlas) y menos se hacían historias paralelas (por ejemplo, el Emperador Carlos V y el Rey de Francia Francisco I) Por ejemplo, en el caso de la invasión musulmana, nos contaban que llegaron los árabes, derrotaron a Rodrigo y tuvieron el paso franco al resto de la Península. En mis limitados conocimientos me imaginaba una especie de desembarco de Normandía en el Estrecho, con Rodrigo esperando en la playa a los musulmanes .... Pues la cosa va a ser que no era así.

En nuestro mundo actual, con comunicaciones prácticamente instantáneas (de hecho, tardamos más en llegar a poner la tele de lo que tarda la señal en llegar desde el otro lado del mundo, pasando por una red de satélites) El movimiento de personas y mercancías es mas lento, pero mucho más rápido de lo que era hace años.

Volvamos al ejemplo de la invasión musulmana de la Península. En los libros de historia la cosa se pasa relativamente rápido pero  ¿cómo sería el tempo de los hechos? Tenemos que pensar que estamos en el año 711. No hay teléfono, ni telégrafo ... los mensajes van entonces a golpe de calcetín y de uña de caballo. En determinados sitio existen algunos mecanismos ligeramente más veloces como almenaras o espejos pero aparte de tener un alcance limitado, son caras de mantener y no pueden mandar mucha información aparte de ¡eh! tenemos un problema aquí.



En este caso, la invasión árabe sorprende a Rodrigo en el Norte de la Península, al parecer combatiendo una revuelta de los vascones. La información tarda en llegarle al rey al menos dos semanas. En ese tiempo los árabes ya están haciendo de las suyas por el sur conquistando ciudades y rechazando los contraataques de la nobleza local. 

Todo esto que no lleve a engaño, no es tan fácil sorprender al enemigo. Para organizar un ejército (en este caso en el norte de Africa) se necesita tiempo, acumular provisiones, preparar los barcos, concentrar a las tropas. Eso pasa difícilmente desapercibido a comerciantes y espías con lo que el invadido a veces tiene tiempo para prepararse. Un claro ejemplo son las razzias de los musulmanes sobre los territorios cristianos. No eran expediciones por sorpresa sino que se convocaban con meses de antelación. Un ejército profesional es muy caro y no se puede mantener inactivo mucho tiempo con lo que se convocaba a las mesnadas con tiempo para que lleguen a la cita para iniciar los preparativos. Dado que los reinos cristianos del norte sabían esto, fabricaron una especie de tierra de nadie en el norte de la meseta dónde no había ni personas ni cultivos que pudieran alimentar a un ejército invasor (esa zona de nadie también protegía a los musulmanes de las incursiones de los cristianos) Por ejemplo, la zona de Valladolid se repuebla en el s.XI.

Bueno, pues ya tenemos al rey avisado y a 900 kms de la invasión. Otra calcetinada hacia abajo, en el supuesto que tenga su ejército dispuesto (se supone, estaba combatiendo una revuelta) ya que de no tenerlo hay que enviar mensajeros, convocar a las tropas (mesnadas, huestes y derivados) y marchar hacia el sur. Haciendo una media de 45 kms al día (que ya es hacer para hacer a pata) nos encontramos con que precisa 20 días de marcha, eso suponiendo que no se detiene a organizar el ejército, explorar el terreno, etc. Total, que los árabes llegan a España a finales de abril del 711 y son atacados por Rodrigo a finales de julio. Tres meses de nada ... y eso que ha sido un contraataque relativamente rápido para la época.

Como tenían tiempo, los romanos en Alesia se dedicaban
a los trabajos de marquetería y jardinería, como puede verse.
Aunque las operaciones por tierra eran difíciles de ocultar, las operaciones marinas eran más flexibles. Durante la Edad Media los vikingos se hicieron famosos por aterrorizar las costas europeas. La estrategia era relativamente simple. Los vikingos llegaban y fortificaban una zona cerca del mar o en un río (por ejemplo en el asedio de Paris) que utilizaban como base para asaltar la zona o una ciudad. En caso de que los asediados recibieran refuerzos de consideración sencillamente, levaban anclas y se retiraban. No olvidemos que nos existían comunicaciones habituales entre las ciudades con lo que era posible que una ciudad permaneciera meses sitiada antes de que alguien se diera cuenta del asedio y organizar un rescate (en el supuesto que se pudiera hacer) En la antigüedad, Julio César puso sitio a Alesia mientras que a la vez se defendía de un ejército que le rodeó y no llegó hasta después de varios meses de asedio. En el sitio de Breda los aliados de los defensores tardaron más de seis meses en intentar ayudar a los sitiados (y con escaso éxito)

Avanzando en el tiempo, empezamos a ver algo más de agilidad en las comunicaciones en las Guerras Napoleónicas. Aunque los medios de comunicación son básicamente los mismos pero el genio de Napoleón y un sistema de correos más organizado da la ventaja (por lo general a los franceses)

No es hasta la Guerra de Secesión de USA en que empezamos a ver medios modernos para trasladas la información (telégrafo) y material (ferrocarril) Claro que la capacidad de comunicarte tampoco sirve de mucho si te han pasado por detrás y de destrozan la retaguardia.

Ya en la Primera Guerra Mundial las cosas se saben más o menos rápido, llegando a poder enviarse información sobre el terreno, como puede verse en la foto de la izquierda .... ahora ya empieza a ser necesario sincronizarse con un margen de minutos dado que estropeas el factor sorpresa (en la Edad Media podías demorarte meses, por que hemos visto)

Y poco a poco, llegamos a las cosas como son ahora, con comunicaciones en directo en todo mundo y no solo para matarse los unos a los otros. Mientras que hace 150 las delegaciones de las empresas en otros países eran más o menos independientes ahora desde las centrales se toman decisiones en el acto en la otra punta del planeta.

Para finalizar, una curiosa anécdota con el tema del tiempo que tardan las cosas.  Durante buena parte del s.XVIII Menorca era británica. En la Paz de Amiens se acordó que Francia cedía territorios al Reino Unido y éstos a su vez Menorca a España. Como los franceses abandonaron su parte antes de lo previsto, los ingleses (mu perror ellos) enviaron la orden de que no se entregara Menorca ... pero ya era demasiado tarde y ahora Menorca era territorio español.

No hay comentarios: