viernes, 28 de agosto de 2015

Algunos detalles sobre Waterloo (II)

Continuamos con el tema de las batalla de Waterloo aunque lo cierto todo lo que voy a contar se puede aplicar a las guerras de la época. Ya hemos hablado de los líderes y los ejércitos, ahora vamos a hablar un poco de la gente que se bregaba las batallas. Vamos a hablar de las armas o cuerpos por separado.

Infantería

La reina de las batallas, la carne de cañón, el contingente más numeroso dentro de todos los ejércitos. En la batalla de Waterloo iban todos más o menos equipados de manera similar: un mosquete de ánima lisa de avancarga con una bayoneta que se montaba en la boca. Individualmente no era algo que destacara precisamente por su potencia de fuego o movilidad, pero juntos unos cuantos (un batallón para ser precisos, entre 500 y 800 soldados) bien colocados y disciplinados eran una cosa que metía bastante respeto.

Cebando la cazoleta del mosquete. Fuente: propia
El arma principal del infante era el mosquete, aunque había unos pocos equipados con rifles (armas de ánima rayada) Estas armas no destacaban precisamente por su precisión. El calibre del proyectil era ligeramente inferior al del ánima del arma ¿el motivo? simple, en un arma de pólvora negra el ánima se va ensuciando con los disparos con lo que cada vez sería más complicado cargar el arma llegando a ser necesario hacer mucha fuerza con la baqueta. El problema es que esto merma la precisión del arma dado que el proyectil "rebota" dentro del cañón y su trayectoria es irregular. Si a esto unimos que del  mismo cartucho parte de la pólvora se usa para cebar la cazoleta, en función de que usemos más o menos pólvora para ello el alcance del arma varía, lo que la hace peor para tiro a distancia ¿cómo se palía este problema? Pues muy sencillo: nos ponemos todos en final y nos largamos de zurriagazos entre las dos formaciones a menos de 100 metros. Efectivamente, lo que sale en las películas y lo que hacen es tirar al bulto, que con un poco de suerte, a alguno le daremos. Si tenemos en cuenta que un mosquete de aquellos medía como metro y medio aproximadamente, pesaba unos 4,5 kilos, podía llevar montada en la boca una bayoneta más de 40 cms y que no tenía miras la comodidad de apuntar al enemigo era bastante escasa con lo que la posibilidad de sobrevivir era más alta de lo que podemos pensar. Ya unos años más adelante, con la Guerra de Secesión Americana, la Guerra de Crimea y las balas minié la precisión aumentó y hubo que modificar la forma de hacer la guerra (ahora ya se agachaban más) Si te parece fácil, echa un ojo al vídeo de abajo.



Como dije antes había una serie de soldados (pocos en comparación con el resto) armados con rifles. Para que las estrías (en inglés rifle es estría) hagan su trabajo el proyectil debe estar apretado contra el ánima, pero como ya hemos dicho antes, no se puede usar un proyectil demasiado ajustado al ánima ¿qué hacemos? Pues le ponemos una especie de "funda" de cuero que envuelve al proyectil. Esto dificulta la carga del arma y si con un mosquete pasar de los dos tiros por minuto es optimismo, con esto es ya un milagro pero tiene una ligera ventaja: le puedes afeitar los bigotes a un capitán de coraceros a 400 metros distancia que hoy no nos parece excesiva, pero en aquella época era cinco veces el alcance del arma.

Ya he dicho antes que la forma de combatir de la infantería era mantener formaciones cerradas para intercambiarse disparos antes de entrar en un divertido encuentro a la bayoneta y lo cierto es que no es así. Los batallones solían contar con una compañía ligera que combatía orden abierto por delante del resto de las compañías que combatían como un todo. Esta compañía era conocida como escaramuzadores, voltigeurs, skirmisher y su misión es la tocar las narices al enemigo. Se desplegaban por delante del grueso de las tropas y hacían fuego sobre "tó lo que se menea" con especial atención a oficiales, tambores (eran los que marcaban el paso de la tropa, muy importante cuando avanza y tienes que mantener una línea) 

Estos señores solían avanzar de dos maneras:
  • En línea: Avanzas en una serie de filas (dos, tres o cuatro) extendidas. Tiene la ventaja de que puedes hacer fuego con toda tu fusilería, lo malo es que ofrecen un gran blanco a la metralla y fusilería, avanzas muy despacio (hay que mantener la línea) y necesitas mucho espacio. Es algo así como lo que viene en el vídeo. Esta formación es muy vulnerable a los ataques de la caballería.


  • En columna: No es una columna como tal, sino una serie de filas con menos frente que el anterior. Si en el anterior un batallón de 800 hombres puede avanzar formando filas de 200, 300 o 400 aquí son filas de 40 u 80 (una compañía o media) Es más compacta, se puede avanzar un poco más rápido, pero a cambio debes cambiar a la formación anterior justo antes de entrar en combate para aprovechar toda la potencia de fuego (las tropas estaban entrenadas para ello) Otra desventaja muy grave es que las bolas macizas de la artillería hacen un efecto devastador, como una bola de bolos pero con señores en lugar de con bolos. Es vulnerable a la caballería, pero algo menos que la anterior.
Hay una tercera formación que se utiliza para repeler a la caballería: el cuadro. El batallón forma en un cuadro (por lo general un rectángulo, pero no pasa nada) formado por tres o cuatro filas. La primera fila está rodilla a tierra con la culata firmemente apoyada en el suelo, la bayoneta calada formando una especie de "verja" de casi dos metros de alto. La segunda fila está igual, con el arma un poco inclinada hacia adelante. Tras esta doble y afilada valla tenemos otra fila que son los encargados de disparar cuando la caballería esté a tiro. Para no fallar se suele tirar al bulto (el caballo suele ofrecer mejor blanco que el otro animal que va encima y encima se puede asustar y dar coces y mordiscos a sus compañeros) cuando los amigos de enfrente están entre 20 y 40 metros. Ni que decir tiene que estar apuntando tranquilamente contra una panda de animales que vienen montados sobre unos caballos a la carrera hacia tí exige tener nervios de acero y un entrenamiento considerable. La cuarta fila o bien carga el arma y se la pasa al compañero o se dedica a cubrir "las vacantes" que van quedando en la formación. En el centro quedan los oficiales, heridos, estandartes y demás.

Cuadro de infantería británica en Waterloo. Fuente: Wikipedia.

Un cuadro es muy eficaz contra la caballería si las tropas saben lo que tienen que hacer. Lo malo es que a alguien se le ocurrió inventar una cosa llamada "artillería montada" que no es otra casa que coger a los artilleros y montarlos en caballos que siguen a los de caballería de toda la vida. Como podemos imaginar, esta formación no es muy móvil (aunque se puede mover) y si la caballería les mantiene más o menos inmóviles a la artillería le da tiempo a llegar y rociar de metralla y balas macizas al cuadro de infantería, provocando graves daños. Los proyectiles huecos de los obuses, si se consigue hacerlos explotar sobre el cuadro provocan graves daños, pudiendo permitir el paso entre sus filas a la caballería que hace estragos. Si hay una desbandada de la infantería el paso siguiente es el paso a cuchillo por parte de la caballería. No obstante y por lo general, los cuadros aguantan muy bien a la caballería.

Como esto se está quedando largo, ya sigo otro día.

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